#127 La provisión de Dios para sus faltas

Salmos 37:23–24 declara:

El Señor afirma los pasos del hombre cuando le agrada su modo de vivir; podrá tropezar, pero no caerá, porque el Señor lo sostiene de la mano.

Cuando uno lee estos versículos por primera vez, es muy fácil enfocarse en la verdad de que Dios ordena los pasos del hombre bueno, alguien que está dispuesto a seguir a Dios. Ciertamente esa es una verdad reconfortante, motivadora y poderosa.

Sin embargo, quiero señalar la segunda parte de la oración, “Podrá tropezar, pero no caerá, porque el Señor lo sostiene de la mano” (Salmos 37:24).

¡Qué declaración tan asombrosa! ¡Aun cuando sus pasos sean ordenados por Dios, tropezará! Dios afirma que aunque quizás usted pueda buscar caminar con Él, aún así podrá cometer faltas, siempre existirá ese factor humano.

Nuestra carne se interpone. A veces tomamos malas decisiones. A veces podemos ser un poco testarudos. Y, en ocasiones, metemos la pata hasta el fondo, inclusive cuando es lo último que queremos hacer.

Esto es lo que quiero que comprenda el día de hoy: Inclusive cuando la riega, inclusive si se tropieza y cae, Dios no le abandonará por completo. Él le sostendrá y le levantará con Su mano.

La Biblia dice en el libro de Deuteronomio que Dios es nuestro refugio y nuestra fortaleza, y que estamos en Sus brazos eternos. Eso me da mucho consuelo.

Usted y yo podremos tropezar, usted y yo podremos caer, pero no nos quedaremos abajo, porque los brazos y las manos de Dios nos sostendrán.

¡Dele gracias a Dios por eso!


Escuche este devocional haciendo click aquí